60 años la primera transmisión en Chile

UCV Televisión, el primer canal del país, pasa a Disney. Atrás quedan sus inicios universitarios. Esta es la historia del precario arranque de la televisión en Chile en una transmisión de 1957.
Prender la TV: 60 años desde la primera transmisión en Chile

Autor: Marcelo Contreras

18:30 horas del sábado 5 de octubre de 1957 y los reportes cifran en 30 mil el número de porteños reunidos en el centro de Valparaíso. La expectación crece ante un aparato con la envergadura de un pesado mueble que solo unos pocos marinos mercantes tienen en sus casas juntando polvo: la televisión.

La masa se agolpa frente al desaparecido diario La Unión en una de las esquinas de la plaza Victoria, para observar en directo en un par de pantallas al presidente Carlos Ibáñez del Campo inaugurando el nuevo quinto piso de la Universidad Católica de la ciudad puerto. ¿La gracia? Que el general y las autoridades estaban a 1.350 metros del diario.

Un lustro antes el joven Carlos Meléndez estudiaba sub-ingeniería en radio en la Universidad Católica de Valparaíso, y estaba a punto de iniciar una beca en la universidad de Florida, en EE.UU. . “Cuando regrese pienso estudiar la manera de instalar en Valparaíso un equipo de televisión”, declaró.

El joven era una especie de agente con una misión. El rector Jorge González de la UCV tenía fe en aquel medio de comunicación aún inédito en el país. “Como la televisión llegaría algún día, se pensó que la prioridad para la futura escuela de electrónica era la formación de técnicos”, dice Meléndez.

Lo cierto es que en el arranque de los años 50, la televisión ya tenía notoriedad. Llevaba dos décadas en Inglaterra y Francia, mientras en EE.UU. era un referente cultural. Entre los ingenieros criollos tampoco implicaba algo nuevo.

En julio de 1939, cortesía del ministerio de correos y telégrafos del Tercer Reich, se realizó en la escuela de ingeniería de la Universidad de Chile una exhibición de televisión en circuito cerrado. En febrero de 1953, con la visita del presidente Juan Domingo Perón, el ejército argentino instaló pantallas en el centro de Santiago.

Según La Nación, aquellas transmisiones resultaron “defectuosas”. Por la misma época, la Universidad Católica de Chile emitía por circuito cerrado operaciones en la escuela de medicina.

A su regreso de EE.UU., Carlos Meléndez fue nombrado director de la escuela de electrónica de la UCV. El 20 de noviembre de 1956, siempre por La Unión, el ingeniero proclamó que en un par de años la televisión sería una realidad en Valparaíso.

Grandes anuncios pero los recursos escaseaban. Aquí entra el ingenio criollo. “Amadeo Pascual y Erwin Lauer, con poco más de 20 años, se abocaron a la tarea de construir el canal”, rememora Meléndez. “Ellos, más el alumno Carlos Holzman, que construyó una cámara que se usó por muchos años, hicieron varios equipos. Sólo se importó una cámara RCA, y otra similar fue facilitada por la Universidad Santa María. Plata no había”.

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Tras el 5 de octubre de 1957 se apagó la tele para los ingenieros de la UCV. Por casi dos años no hubo transmisiones. Una cosa había sido la emisión puntual de aquel día y otra era montar un canal. La escuela de ingeniería fijó 1959 para iniciar su señal.

La universidad facilitó una sala del club de esgrima. El resto de las facultades puso el grito en el cielo. No entendían el empeño de la UCV por hacer televisión, no era más que un experimento de electrónicos.

En ese periodo otro joven asume protagonismo. Sergei Melville, de 19 años, se acercó a la UCV con una idea: producir televisión. Melville se inscribió por cuenta propia en la Academy of Broadcasting Arts en EE.UU. y comenzó a gestionar equipos.

Según Meléndez: “Nos pareció interesante alguien que quería trabajar en producción, aspecto que hasta entonces no habíamos considerado. Desde allá él me contaba sobre los futuros programas que podríamos hacer. La mayoría era imposible”.

Menos protagónico pero igual de entusiasta era Edmundo Favero, estudiante de inglés que se convirtió probablemente en el primer asistente de la TV chilena: “Estábamos en condiciones de salir al aire en marzo de 1959. Una noche, como prueba, hicimos una transmisión completa, pero en talla. Días después empezaron a llamar a la universidad para felicitarnos”.

Por mucho que imperara el espíritu universitario, el gen de la competencia ya estaba incubado. La Universidad Católica de Santiago aceleró sus planes para contar con una estación, mientras la prensa nacional daba cuenta de los avances del canal en el puerto.

El 24 de septiembre de 1958 revista Ercilla aseguraba que “los porteños serán los primeros en contar con una estación de televisión con programa estable”.

Alertados de las inminentes transmisiones en la costa -efectivas desde el 27 de agosto de 1959 bajo el canal 8-, la UC asestó un golpe lanzando una película una semana antes. “Ellos se interesaron cuando la Católica de Valparaíso iba a inaugurar el canal”, cuenta Carlos Meléndez. “Iniciaron pruebas experimentales, algo que UCV había hecho 2 años atrás. Esas transmisiones se interrumpieron a los tres meses. Canal 13 empezó a funcionar solo un año y medio después”.

4 años después

Hace 4 años publiqué en este blog

La revolución digital hace rato llegó a la TV Chilena, habiendo sobrepasado a ejecutivos y equipos de producción.

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¡Qué ha cambiado desde entonces?

Más de lo mismo.

La ingeniería y los equipamientos técnicos siguen al debe.

Se estancó el proceso de digitalización, especialmente lo que se refiere al Full HD.

Apareció un delay o retardo en el audio, que no permite realizar dúplex en vivo con una calidad que permita un debate fluido, en vivo.

Es un problema técnico de fácil solución, con una inversión modesta.

La innovación tecnológica en los canales no se ha desarrollado a la par con los contenidos y formas.

Aún la noticia se sigue presentado en tres etapas. el conductor, el notero y el entrevistado o cuña dicen lo mismo sin ningún matiz.

Encabezan la nota con un clip ochentero que no aporta.

Se suma al problema con la gráfica en las notas y transmisiones deportivas, donde el fútbol que es el más visto, logra que la información quede fuera de norma, no permite ver las imágenes más importantes, al ocultarlas a lo menos en 20% del total de la pantalla.

Es un exceso y una mala forma, tomando en cuenta la mejor resolución que tiene la TV digital, solo basta ver algunos canales internacionales.

Si la imagen es la que manda, para qué taparla con elementos distractivos.

Los Rostros

Quienes son escogidos como anclas y noteros en cámara siguen sin dar el ancho que se pretende o se requiere en una industria que debiera estar madura.

Me quedo con la dupla Iván Valenzuela, Carolina Urrejola como la de mejor desempeño, hace años la propuse como conductores del noticiero central del 13. Espero que pronto se haga realidad.

Es interesante en el empaque, la estructura y la forma de la entrega de noticias en Teletarde, Valenzuela logra que los panelistas deben estar muy bien informados y Carolina Urrejola es más que una patner, lo ideal que ellos estén todos los días en pantalla de Teletarde, por ahora y no día por medio.

Quienes los acompañan en el panel de Teletarde también han logrado un protagonismo adecuado, Alfonso Concha, Miguel Acuña, Rodrigo Vera. Últimamente Natalia López ha sido un hallazgo.

En TVN hubo un retroceso evidente con la salida de Amaro Gómez Pablo, su reemplazante Matías del Río llegó muy desgastado con su propuesta que es la misma de Última MIrada, sumando que sus opiniones no logran empatizar con la audiencia.

También hay que señalar que durante los meses de verano se recurre a periodistas practicantes que debieran tener una mejor inducción antes de salir al aire.

Su dicción, lenguaje y la información que manejan son de una debilidad irritante. Además, repito conspira la técnica cuando hay un instante de dúplex.

En cuanto a los temas, recurren a los mismo de todos los años, rutas turísticas, vacaciones y pasatiempos que no son noticias.

Ramón Ulloa se metió en un jardín cuando fue interrumpido en un despacho desde Chiloé, no salió ileso, pero lo salvó el apoyo gremial y su entorno.

Iván Núñez se transformó en un periodista justiciero, que interrumpe y opina desde el rating.

Andrea Aristegui con más protagonismo y las mismas debilidades de sus colegas, interrumpe y sus preguntas reiteran muchas veces el contenido de las mismas, con más de lo mismo lo hace Carla Zunino que está muy contagiada con Claudio Fariña, quien ha dado varios pasos en falso en sus notas.

Sin embargo quien se lleva las críticas es Juan Manuel Astorga, una vez que cambió de editor periodístico y de haberle otorgado algunos reconocimientos tuvo un giro lastimoso. Principalmente en sus entrevista realiza preguntas interminables con la respuesta incluida, dejando al invitado sin mucho que agregar.

José Antonio Neme ha sido favorecido por su canal MEGA que está en estado de gracia, hace rato.

Felipe Bianchi encabeza lo peor del periodismo deportivo, con sus opiniones donde todo lo pontifica lo ha ubicado en este sitial.

Realiza un permanente bloqueo a quienes lo critican en redes sociales, una contradicción de un profesional que debiera respetar todas las expresiones, que también lo adolecen otros rostros y opinólogos.

Cristóbal Guarello con sus opiniones tropicalísimas que generan reacciones hilarantes y no una aceptación unánime, suele tener una opinión certera.

Los medios y rostros le ruegan a sus audiencias que compartan con ellos sus programas, pero si hay una mínima crítica no son considerados en exhibirlos y si esa crítica es aguda los bloquean y critican a los usuarios ninguneándolos y tratándolos de agresivos e ignorantes.

El que monta en caballo chúcaro que aguante si corcovea.

 Ya está dicho hasta el cansancio, que la duración de un buen noticiero no debe pasar de los 30 minutos, pero sostenerlo por una hora y media y más es impracticable e insufrible televisivamente, pero como las finanzas están por sobre cualquier consideración razonable seguiremos con noticieros de una extensión desmedida.

Así como el resto de la programación de la TV abierta se ha ido deteriorando, los noticieros han seguido el mismo camino y han dado paso a que las audiencias se informen en otras plataformas y los protagonistas también las prefieran para dar sus declaraciones en las redes sociales que compiten con éxito depredador.

Twitter, Facebook, los blogs, streaming, you tube, internet en general son el cambio sin retorno que rápidamente ha dejado atrás a los medios que dejaron de ser tradicionales.

Quienes están gestionando al TV Abierta hoy no tienen la expertisse, y know how, que se requiere para esta transformación profunda que está ocurriendo.

Conclusión

La TV abierta en Chile fue aniquilada por la carencia de ejecutivos y profesionales de excelencia que no han sido convocados por los nuevos propietarios que además sepultaron la TV universitaria y porque no decirlo la TV pública también.

Encuesta CNTV

Los consultados aseguran que el programa más significativo del año es la Teletón. El fútbol internacional, La Gala de Viña y el Festival están entre los más vistos.

por Dusanka Obilinovic

Cada vez que se cierra un año llega la hora de realizar balances . En ese contexto, el Consejo Nacional de Televisión realizó una encuesta para saber cómo los televidentes evaluaron a los distintos canales de televisión abierta, con su respectiva oferta programática durante 2016; a continuación, sus mayores conclusiones.

A la hora de responder si la televisión, con respecto a años anteriores, ha mejorado o empeorado, el 46% de los encuestados aseguró que ha empeorado, mientras que el 34% dijo que sigue igual.

Y solo el 15% expresó que nuestra TV mejoró. Las opiniones más críticas sobre esta interrogante provienen de mujeres ubicadas en sectores medios y altos.

Luego, cuando se les pregunta qué tipos de programas son los que prefieren sintonizar, la preferencia, con un 27%, estuvo de lado de los espacios de telerrealidad como En su propia trampa, ¿Y tú qué harías?, Nadie está libre y En la mira.

Y con sólo un punto menos, lo siguen los noticiarios. Mucho más abajo, con el 9% de las preferencias se ubican las series como Bala loca. Los tres lugares siguientes, con 7%, están empatados telenovelas nacionales, programas extranjeros y ficciones extranjeras. Y casi al final de las preferencias están los realities, según lo contestado en la encuesta.

“Las audiencias privilegian los contenidos nacionales en televisión por la identificación y representación que establecen con ellos”, explica Oscar Reyes, presidente del CNTV, y agrega: “Los programas informativos, tanto noticiarios como de realidad, son los preferidos por las audiencias. Lo mismo ocurre con las telenovelas, que si bien hay una irrupción de teleseries extranjeras, los telespectadores valoran aún más las nacionales porque son cercanas y nos identifican con situaciones, formas de comportamiento, costumbres, paisajes y nuestro lenguaje”.

En la siguiente pregunta, para saber cuáles fueron los programas más vistos de 2016, la mayoría, que alcanza el 15%, fue clara al decir fútbol internacional.

Un poco más abajo, con un 12,6%, se encuentra la Gala de Viña, que transmite CHV, y que siempre arroja las cifras de rating más altas del año. Luego, con un punto menos, se encuentran las Clasificatorias a Rusia 2018, las que emite Mega. Con 10,5% sigue el Festival de Viña del Mar (CHV), y con 10,2% está la teleserie nocturna de Mega, Sres. Papis.

Con 10,1% reaparece el fútbol, ya que la gente también prefirió la Copa Centenario que exhibió Canal 13. En esta misma categoría, el público mencionó en el siguiente orden a Papá a la deriva, el reality ¿Volverías con tu ex?, Pobre gallo y Ambar, todos programas de Mega.

Sobre estas preferencias, Reyes asegura que “los chilenos y chilenas seguimos valorando la televisión abierta como el principal medio de comunicación masivo donde se informan. Tienen así un alto valor entre las audiencias el hecho de ver solo televisión como única actividad con un 61 por ciento”.

En esta misma línea, que muestra cuáles fueron los programas más vistos del año en la pantalla chica, el CNTV especificó cuál fue el espacio con más alto rating por canal. En UCV, lo más visto fue la Teletón, y en La Red, el Festival de Tierra Amarilla. Lo más sintonizado en Mega fue el Fútbol internacional, mientras que en TVN, los Juegos Olímpicos de Río. Y en Canal 13, la Copa Centenario.

Para ir más allá del rating, hubo una pregunta que tuvo relación con lo más significativo para las audiencias. Y fue ahí donde la Teletón tuvo la gran mayoría, con un 53%. Esto, a pesar de que en 2016 la obra solidaria fue la menos vista de los últimos ocho años.

Mucho más abajo, con un 12%, se ubicaron las elecciones municipales, y con dos puntos menos, las marejadas en la zona central. Empatados con un 5% también aparecen el Festival de Viña y el Mensaje presidencial del 21 de mayo. Finalmente, con 4%, está la Parada militar.

Y en la pregunta que dice relación sobre las denuncias hechas al CNTV por los televidentes por contenidos emitidos en ciertos programas, los encuestados apoyaron en un 38% a la que se le hizo a un noticiario por no entregar toda la información sobre un tema que afecta a la ciudadanía.

Más abajo, un 17% estuvo de acuerdo con las denuncias a un reality en el que a las personas se les trata con un lenguaje descriminatorio y agresivo. Un 15% estimó correctas las denuncias a un humorista que en un programa hizo un chiste que denigra a las mujeres.

Y un 12% apoyó las denuncias a un programa que se entromete en la intimidad de las personas. Por último, con 11%, apareció cuando en una nota en vivo un ciudadano es censurado.

“La audiencia sigue siendo crítica con la televisión y así lo demuestran las cientos de denuncias, por ejemplo, que han llegado la última semana sobre las declaraciones de un vidente brasileño sobre un catastrófico terremoto, pero la televisión sigue cumpliendo un relevante rol a la hora de informar a la ciudadanía”, cierra Reyes.

La encuesta fue realizada por el CNTV a 728 personas mayores de 18 años. 505 fueron entrevistas telefónicamente, y 223, cara a cara.

46% cree que la TV empeoró el 2016

Los consultados aseguran que el programa más significativo del año es la Teletón. El fútbol internacional, La Gala de Viña y el Festival están entre los más vistos

Cada vez que se cierra un año llega la hora de realizar balances . En ese contexto, el Consejo Nacional de Televisión realizó una encuesta para saber cómo los televidentes evaluaron a los distintos canales de televisión abierta, con su respectiva oferta programática durante 2016; a continuación, sus mayores conclusiones.

A la hora de responder si la televisión, con respecto a años anteriores, ha mejorado o empeorado (ver gráfico), el 46% de los encuestados aseguró que ha empeorado, mientras que el 34% dijo que sigue igual.

Y solo el 15% expresó que nuestra TV mejoró. Las opiniones más críticas sobre esta interrogante provienen de mujeres ubicadas en sectores medios y altos.

Luego, cuando se les pregunta qué tipos de programas son los que prefieren sintonizar, la preferencia, con un 27%, estuvo de lado de los espacios de telerrealidad como En su propia trampa, ¿Y tú qué harías?, Nadie está libre y En la mira. Y con sólo un punto menos, lo siguen los noticiarios.

Mucho más abajo, con el 9% de las preferencias se ubican las series como Bala loca. Los tres lugares siguientes, con 7%, están empatados telenovelas nacionales, programas extranjeros y ficciones extranjeras. Y casi al final de las preferencias están los realities, según lo contestado en la encuesta.

“Las audiencias privilegian los contenidos nacionales en televisión por la identificación y representación que establecen con ellos”, explica Oscar Reyes, presidente del CNTV, y agrega: “Los programas informativos, tanto noticiarios como de realidad, son los preferidos por las audiencias. Lo mismo ocurre con las telenovelas, que si bien hay una irrupción de teleseries extranjeras, los telespectadores valoran aún más las nacionales porque son cercanas y nos identifican con situaciones, formas de comportamiento, costumbres, paisajes y nuestro lenguaje”.

En la siguiente pregunta, para saber cuáles fueron los programas más vistos de 2016, la mayoría, que alcanza el 15%, fue clara al decir fútbol internacional.

Un poco más abajo, con un 12,6%, se encuentra la Gala de Viña, que transmite CHV, y que siempre arroja las cifras de rating más altas del año. Luego, con un punto menos, se encuentran las Clasificatorias a Rusia 2018, las que emite Mega. Con 10,5% sigue el Festival de Viña del Mar (CHV), y con 10,2% está la teleserie nocturna de Mega, Sres. Papis. Con 10,1% reaparece el fútbol, ya que la gente también prefirió la Copa Centenario que exhibió Canal 13. En esta misma categoría, el público mencionó en el siguiente orden a Papá a la deriva, el reality ¿Volverías con tu ex?, Pobre gallo y Ambar, todos programas de Mega.

Alarmismo en desastres naturales y maltrato a la mujer encabezan las críticas del público a la TV

El matinal de TVN y el reality “¿Volverías con tu ex?” fueron los programas más denunciados al CNTV en 2016. Mega fue el canal que acumuló más reclamos y CHV sumó sanciones por más de $85 millones.  

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Cristopher Ahumada L. 

Más de 1.600 denuncias de la audiencia recibió el Consejo Nacional de Televisión (CNTV) durante 2016 por situaciones presentadas en programas de la pantalla local. Declaraciones sensacionalistas que generaron alarma en la población, violencia contra la mujer, discriminación e información sesgada en noticiarios fueron las principales razones del público para ingresar sus reclamos ante el organismo fiscalizador de la TV.

El ranking de programas más denunciados del año (ver infografía) lo encabeza el matinal de TVN, que en sus formatos “Buenos días a todos” y “Muy buenos días” -se miden juntos en el sistema del CNTV- suma 329 acusaciones.

La principal causa de reprobación fue la declaración del vidente brasileño Carlinhos el pasado lunes, que pronosticó un desastre natural que dejaría 500 mil muertos en Chile.

Esos dichos generaron 186 reclamos en solo tres días y el canal tuvo que emitir disculpas públicas en su programa del miércoles. “Nos equivocamos al no contraponer otros puntos de vista a sus declaraciones. Nunca fue nuestra intención provocar alarma en las personas, especialmente a quienes son de Chiloé”, leyó al aire la conductora Javiera Contador.

¿Cuál es la evaluación del CNTV ante este tipo de situaciones?

El presidente del organismo, Óscar Reyes, responde: “Lógicamente, la audiencia va a expresar molestia ante un efectismo que no aporta en nada a sus vidas. ¿Qué utilidad real tienen declaraciones de este tipo? ¿Pretenden que la gente modifique en algo sus vidas? Los comunicadores tienen una responsabilidad social. En un programa que tiene entre sus fines mezclar la entretención con temas de actualidad no se puede estar dando tribuna o hacer eco de rumores que aumenten la psicosis colectiva en temas tan sensibles para la población, como son los terremotos o tsunamis “.

El ejecutivo también enumera los siguientes resguardos básicos que debieran tener los canales al informar sobre desastres naturales: “dejar fuera los recursos dramáticos cuando se está entregando información seria, usar imágenes adecuadas, consultar con fuentes profesionales y expertas, contextualizar y utilizar un lenguaje preciso y correcto”.

Otro de los episodios cuestionados por el público matinal de TVN fue el polémico “tapabocas” de Karen Doggenweiler (“Buenos días a todos”) mientras una mujer pescadora de la localidad de Pargua criticaba al gobierno de la Presidenta Michelle Bachelet.

En la segunda posición de los espacios más denunciados del año se ubica el reality de Mega “¿Volverías con tu ex?”, que acumuló 297 acusaciones. Las principales causas fueron violencia contra la mujer, maltrato, humillación y discriminación. La participante Oriana Marzoli se adjudicó la mayoría de los reclamos.

“Teletrece”, en tanto, ocupa el tercer lugar por “generar una percepción errónea de la rentabilidad de las AFP”, contenido que fue cuestionado por los espectadores.

Dignidad de las personas

La mayoría de los espacios que integran el ranking de acusaciones presentó situaciones que fueron criticadas por vulnerar la dignidad de las personas. En esa causal aparecen programas como “Alerta máxima” (CHV), “Bienvenidos” (Canal 13), “CHV noticias” y “24 horas” (TVN).

¿Por qué ha aumentado el interés del público por denunciar este tipo de contenidos?

“Porque este es otro Chile. Uno donde contamos con las libertades y herramientas para expresarnos y escuchar con respeto, y donde estamos mucho más conscientes cuando se transgreden nuestros derechos o los de nuestros seres queridos. Las denuncias se hacen públicas, se discuten en redes sociales y esto permite que se instalen temas que de otra forma quedarían invisibles”, explica Óscar Reyes.

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En cuanto a las sanciones aplicadas por el organismo en causas que vulneraron la dignidad de las personas, CHV encabeza el listado con multas que sumaron 1.850 UTM (más de $85 millones) en el año.

La señal privada recibió constantes cargos por el programa “Alerta máxima”, que fue denunciado por su trato a asesoras del hogar y a menores presuntamente involucrados en delitos. Canal 13 le sigue con 1.350 UTM (unos $62 millones) por emisiones de “Contacto” y “Bienvenidos” -principalmente por el tratamiento de una supuesta denuncia de abuso sexual al fallecido bailarín Jefferson Barbosa-. Mega y TVN no tuvieron sanciones por esta causa en 2016.

UCV TV 4 Canales

Estación se valorizó en US$ 13 millones. Rector dijo que la oferta ganadora era más atractiva por parrilla programática y el monto.

por Valentina de Solminihac

Tras semanas de incertidumbre y negociaciones, la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso (PUCV) dio a conocer ayer el nombre del comprador definitivo de su señal televisiva UCV TV, en un negocio que valorizó a la estación en unos US$ 13 millones.

Se trata de GCO Televisión, empresa ligada al grupo Entretención y Más, que comercializa los contenidos y plataformas digitales de Disney y ESPN en Chile, que se adjudicará el 90% del canal, mientras que la universidad se quedará con el 10%.

El rector de la universidad Claudio Elortegui, comentó que la decisión de la venta se tomó debido a los cambios que está enfrentando la industria de la televisión en el país y también a la “necesidad de seguir llevando adelante un proyecto de televisión universitaria, coherente con lo que la PUCV es y representa en la región y en el país”, indicó.

La adquisición del canal contempla la creación de cuatro nuevos canales que se sumarán a la estación principal y que se transmitirán a través de la señal de UCV TV, gracias a la tecnología que se introducirá con el futuro servicio de televisión digital en el país, y que permite la transmisión de múltiples canales dentro de una señal. Se trata del Canal Infantil Ta Te Ti, un canal cultural universitario y otros que aún no están confirmados, según informó la Universidad. Además, se informó que la parrilla programática de estos canales contemplará contenidos de entretención, cine, series, lifestyle, eventos culturales y familiares de carácter internacional, que serán emitidos los 7 días de la semana las 24 horas.

El rector comentó, además, que entre los contenidos internacionales también se transmitirán contenidos propios.

Desde GCO, empresa representada por los ejecutivos Fernando Gualda, Juan Diego Garretón y Germán Cisternas, señalaron que este acuerdo implicará una nueva etapa y permitirá ampliar el campo de acción haciendo más competitiva su participación en televisión abierta.

Venta del 10%

Según el rector de la PUCV, la oferta de GCO se impuso por tres factores: les permitía seguir teniendo bajo su dominio las instalaciones del canal; ofrecía una mejor parrilla programática y, además, les permitía mantener influencia en las decisiones.

Elórtegui explicó además que si bien existe una opción para vender posteriormente el 10% que seguiría en su poder, esto no es una obligación para la universidad.

GCO adquiere 90% de UCV TV

Con la adquisición se contempla la creación de cinco señales teniendo como principal a UCV TV, además del Canal Infantil TATETI, un canal Cultural Universitario y otros por confirmar. 

CGO Televisión y la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso (PUCV) confirmaron el cierre del acuerdo por la adquisición del 90% de UCV TV. 

Con la adquisición se contempla la creación de 5 señales teniendo como principal a UCV TV, además del Canal Infantil TATETI, un canal Cultural Universitario y otros dos por confirmar.

CGO Televisión, está ligado a GCO Entretención y Más, empreas que comercializan los contenidos de todos los Estudios de Disney Media Distribution y la venta publicitaria de los canales de TV y plataformas digitales de ESPN y Disney en el territorio de Chile. 

El rector de la Universidad, Claudio Elortegui, oficializó la compra hoy anunciando que con la entrada de CGO, el nuevo Canal 5 a partir de ahora contará con contenidos de entretención, series, cultura, familiares y life style. 

Por su parte PUCV “operará también una señal de contenidos culturales y universitarios de gran factura”, aseguró Elortegui.  

De esta forma el nuevo “Canal 5” comenzará a operar desde el próximo año.

UCV – Disney

German Cisternas Ossa

La historia del pionero de los videos y hoy hombre de Disney que adquirirá UCV TV

Por F. O’Ryan y A. Maldonado
Los miembros del Consejo Directivo de UCV Televisión conocerán en persona a quien se transformará en el nuevo controlador que tendrá la señal televisiva.

El empresario chileno Germán Cisternas Ossa (55 años) es quien salió victorioso del proceso de venta que inició a mediados de año el actual controlador del canal, la Universidad Católica de Valparaíso.

El empresario, a través de su sociedad GCO Entretención, tomaría el control de más del 60% de la señal televisiva.
Las conexiones de Cisternas con UCV TV no son nuevas. Según fuentes del directorio, el primer acercamiento de Cisternas con el canal comenzó hace unos 2 años, cuando negoció con ejecutivos del canal por los derechos de la clásica serie de Disney The Golden Girls (1985). Esas conversaciones se traducirían luego en un remake chileno del show llamado Los Años Dorados. La serie se estrenó en 2015 y estuvo nominada a un Copihue de Oro por mejor serie o teleserie.
El empresario es el socio principal de GCO Entretención, empresa fundada en 2005 y dedicada a la comercialización de productos de entretenimiento audiovisual y películas, eventos deportivos e infantiles.

En 2007 comenzó un proceso de relacionamiento con el canal Disney que ha ido intensificándose con el tiempo. Hace 9 años, la compañía liderada por Cisternas obtuvo la licencia de Walt Disney Record en Chile y en 2009 tomó también la representación de venta de los espacios publicitarios de las señales de Disney Channel. Ya en 2011, adquirió la representación para vender y distribuir los videojuegos de la multinacional.

Trabajó en Disney

Cisternas trabajó durante doce años en The Walt Disney Company en las áreas de desarrollo y distribución de video y productos de consumo para Latinoamérica.

Cisterna fue pionero en la industria del video en Chile, al impulsar e implementar la empresa Video Chile como gerente comercial y posteriormente como gerente general durante nueve años.

Participó activamente durante este periodo en la adquisición por parte de Video Chile de la empresa de arriendo de películas de video Errol´s.
Cabe recordar que los últimos resultados financieros de UCV TV no han buenos.

El canal porteño registró pérdidas por $88,5 millones entre enero y septiembre mientras que en el mismo periodo, pero de 2015, la señal también registró un resultado negativo de $20,5 millones.
Así, con esto se daría fin al proceso iniciado a mediados de este año y que fue encargado al banco de inversiones Bansud. El canal recibió seis
ofertas vinculantes, entre las que se encontraban la liderada por el socio de Latam Airlines Ignacio Cueto y la del controlador de Filmocentro (dueña de canales como Via X), Luis Venegas.

Universidad Católica de Valparaíso vende el 90% de UCV-TV a grupo ligado a Disney

El acuerdo fue anunciado por el rector de la casa de estudios, Claudio Elortegui. El proyecto presentado por la sociedad GCO incluye desarrollo digital y asegura el funcionamiento de una señal universitaria.
Emol

Este jueves la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso confirmó la venta del 90% del canal UCV-TV a la sociedad GCO, grupo ligado a la empresa que comercializa los contenidos de Disney Media Distribution en Chile.
El acuerdo fue dado a conocer por el rector de la casa de estudios, Claudio Elortegui, a través de una carta enviada a la comunidad universitaria. En el documento, el docente explicó que la venta asegura el futuro funcionamiento de una señal universitaria.
“Es una gran opción de crecimiento para el canal. Se abordarán de mejor modo los tremendos desafíos de la televisión del futuro, incluido el inminente desarrollo de la televisión digital”, dijo Elortegui.
La nueva UCV-TV contará con varias señales. En una de ellas se emitirán películas, series, contenidos culturales, familiares y de entretención, otra será de tipo universitaria y otra, TATETI, será el primer canal chileno enfocado cien por ciento en programación infantil. Este proyecto ya está a prueba en la señal 5.2 de Valparaíso.
El rector de la PUCV aseguró que el futuro canal “será un verdadero aporte al país y a nuestra región, donde se exhibirán, aparte de contenidos propios, material de ‘alta gama'”.

“CDFox”

“CDFox”, la apuesta del principal candidato para adjudicarse las transmisiones del fútbol chileno

por

La cadena estadounidense Fox Sports ya tendría una estrategia para transformar completamente el “Canal del Fútbol”.

La carrera para adjudicarse la licitación de las transmisiones del fútbol chileno, al parecer, tienen un claro líder: la cadena estadounidense Fox Sports.

El precio que pide la ANFP para quedarse con la liga chilena se acerca a los 1500 millones de dólares, cifra que Fox está dispuesta a pagar.

Y, de hecho, ya tienen un plan que ejecutarán tras su hipotética adjudicación.

Según informa el diario El Mercurio, el proyecto se llamará “CDFox” en los primeros dos años, para luego simplemente llamarse Fox Sports. La idea de la empresa es juntar los 700 mil abonados del CDF con los 200 mil que tiene Fox, para así ofrecerle fútbol chileno, Copa Libertadores, Copa Sudamericana, Bundesliga, Champions League y la Serie A de Italia.

La señal, que será única, funcionará bajo el formato de “experiencia”, donde dispondrán de cámaras exclusivas, tomas y entrevistas propias que no cederán a canales de televisión abierta, a los que solo le cederán los goles en su formato genérico, gratis o a un “precio marginal”.

Otra idea que quieren experimentar es vender los derechos de cada equipo por separado. “O sea, un cliente podrá comprar solo los partidos de su equipo”, precisan.

El problema radica en la programación televisiva que actualmente tiene el CDF, la cual desaparecería por completo, dejando sin trabajo a miles de empleados.

Según cuentan, los noticieros del CDF no marcan más sintonía que la repetición de los partidos, por lo que se mantendrían pero con rostros de Fox.

Solamente queda esperar al ganador de la licitación…

“CDFOX”: Los detalles del proyecto de la cadena estadounidense que pretende transmitir el fútbol chileno

Actualmente Fox Sports es el más interesado en quedarse con la licitación del CDF. Si lo logra, pagaría una cifra cercana a los 1500 millones de dólares.

Emol

La licitación de los derechos televisivos del fútbol chileno sigue en marcha y actualmente la cadena estadounidense Fox Sports aparece como la más interesada en adjudicárselos.
Para quedarse con ellos, la empresa norteamericana tendría que pagar una cerca de US% 1500 millones, según lo estipulado por la ANFP.
Pero más allá de la millonaria cifra, de acuerdo a El Mercurio, Fox Sports ya tiene un proyecto muy avanzado para quedarse con los derechos del balompié nacional.
Tome nota…
El nombre: Los dos primeros años se denominará “CDFOX”. Después sería simplemente Fox Sports.
¿Costo para los abonados?:
En el actual mercado, el CDF tiene 700 mil abonados exclusivos, mientras que Fox cuenta con 200 mil (también exclusivos).
La idea es mantener cautivo a ese público entregándoles, a ambos, un contenido exclusivo: todo el fútbol chileno, Copa Libertadores, Copa Sudamericana, Bundesliga, Champions League y la Serie A de Italia.
En Fox se cobran nueve mil pesos, aproximadamente, por el paquete. “La oferta tiene por fin no generar migración, sino nuevos abonados”, detallan. No está todavía fijado el monto que debería pagar quien contrate el servicio por primera vez”.
¿Se podrá abonar a una sola señal, CDFOX o Fox?:
No, ya que será una señal única.
¿Cuál será el negocio de Fox si los abonados no sufrirán alzas?:
Subproductos al estilo FIFA. El negocio -aclaran- no estará en la comercialización de los goles para la televisión abierta (es probable que sean cedidos, a todos los canales, en forma gratuita o a un costo marginal), sino en “posiciones de cámara, entrevistas al paso y conferencias de prensa.
“Una idea es vender transmisiones en vivo hasta que empiece el partido, y una vez que termine, con un periodista dentro de la cancha”, adelantan.
Otra ventana a explotar es la web: pretenden comercializar los derechos de cada equipo por separado. “O sea, un cliente podrá comprar solo los partidos de su equipo”, precisan.
¿Qué pasará con la programación actual del CDF?:
“Lo más probable es que toda la producción se acabe”, confiesan, lo que generará un alto porcentaje de cesantía de los actuales empleados. Fox tendrá programas propios (como por ejemplo los noticiarios), pero con rostros de su compañía.
“El rating de las noticias del CDF no marca mucho más que la repetición de los partidos”, advierten.

Cambio de mando en CHV

El director ejecutivo, Francisco Mandiola, dejó el canal esta semana, tras 18 meses al mando. En enero aterriza en Machasa Jorge Carey.

por Dusanka Obilinovic

A los pocos días de llegar a Chilevisión como director ejecutivo, luego de la abrupta salida de Jaime de Aguirre, Francisco Mandiola se ganó la fama entre los trabajadores del canal como un jefe cercano, y de trato amable.

Su uso del “spanglish”, de hecho, también comenzó a instalarse como una marca registrada.

El ejecutivo, que poseía escasa experiencia televisiva y era visto como un “outsider” de la industria -donde las sillas musicales son usuales en los cargos directivos-, reafirmó estas características frente a los diversos equipos del canal.

Pero a pesar del ánimo festivo, Mandiola tenía una tarea dura por delante al mando de Chilevisión. El ejecutivo arribó a Inés Matte Urrejola 0890 en junio de 2015 y una de sus principales metas era revertir las pérdidas de la señal, que en 2014 ascendieron a $7.908 millones.

Mandiola logró el objetivo a fines del año pasado, cuando cerró 2015 con una disminución de un 71% de las mermas, perdiendo $2.036 millones. En cuanto al primer trimestre de este año, CHV redujo sus pérdidas de $4.457 millones en el mismo lapso de 2015 (cuando seguía con la administración anterior), a $1.875 millones entre enero y marzo de 2016.

Mandiola se reunió con avisadores, con áreas comerciales, seguro de que no se estaba viendo el fuerte valor y potencial de los espectadores de CHV, que, con altibajos, tenían a la señal en el segundo lugar de audiencia.

Junto a los números, Mandiola también logró concretar la mudanza del canal a las antiguas instalaciones de Machasa, un proyecto que comenzó en 2007 cuando Sebastián Piñera adquirió el terreno que cuenta con 55 mil metros cuadrados, y que había sido un dolor de cabeza para De Aguirre.

A un año de su llegada, Mandiola cumplió su propósito, y la señal del Grupo Turner comenzó el postergado traslado a Avenida Pedro Montt 2354.

Pero no todo fue misión cumpida. El problema está en el rating: durante su administración no logró ningún éxito rotundo de sintonía. Muchos de los programas estrenados pasaron sin pena ni gloria y algunos incluso fueron sacados del aire anticipadamente.

Perros de la calle, La esclava blanca, Escuela para maridos, El jefe en tus zapatos y Minas al poder son algunos ejemplos de programas fallidos; CHV se ha mantenido competitivo por el segundo y tercer lugar de audiencia en gran parte por sus noticiarios y una tarde programática fuerte, con espacios como el de la Doctora Polo.

Cómo esto ha afectado los ingresos del canal se mantiene como un misterio: para los últimos dos trimestres, CHV pidió aplazar la entrega de su informe económico a la SVS, y aún están en deuda.

Otro de los puntos negativos de la era Mandiola fue la demanda que en abril interpuso Ignacio Gutiérrez contra CHV por discriminación, invocando la Ley Zamudio. El animador decidió llevar a la justicia su salida de La mañana, asegurando que ésta se produjo luego de que ejecutivos del canal le solicitaran que acentuara su homosexualidad en pantalla. En agosto, Gutiérrez ganó la demanda.

Y ese mismo mes, Mandiola debió hacer frente a la molestia de los trabajadores del departamento de prensa cuando removió, tras 16 años, a Patricio Caldichoury de la dirección del área. En aquel momento, Mandiola y Holger Roost-Macías, asesor estratégico de CHV y quien ha funcionado como una especie de director de programación (y quien es el principal acusado en el caso de Gutiérrez) se enfrentaron en una reunión que incluía al área de prensa, y se culparon mutuamente de la decisión de sacar a Caldichoury.

La administración Mandiola estuvo marcada por este doble mando, y los conflictos que generó entre el director ejecutivo y Roost-Macías. Para los trabajadores del canal este último, quien supervisa y aprueba programas, nunca ha logrado insertarse en la idiosincracia nacional televisiva, a pesar de su experiencia en Europa.

El modelo que instauró el grupo Turner entre sus dos mandos principales en el canal, fue finalmente lo que empujó seguir con la crisis de audiencia.

Los 18 meses de Mandiola en CHV finalizaron esta semana, cuando el ejecutivo se despidió de sus trabajadores para irse de vacaciones un tiempo junto a su familia a Estados Unidos.

Antes de dejar CHV, los trabajadores se reunieron en el lobby del canal para despedir al desvinculado ejecutivo; la invitación, haciendo una broma con la manera de hablar del jefe, decía: “Francisco dice bye”. Fueron Macarena Pizarro, el director Alex Hernández y el presidente del sindicato quienes encabezaron la despedida; una de las celebraciones más grande que ha tenido el canal en estos años críticos. Después de las palabras, que agradecieron el cariño del ejecutivo, vinieron los abrazos y una fila para tomarse una selfie con Mandiola.

Semanas antes, ya había comenzado la transición de la jefatura. Mandiola se encargó de conversar sin rodeos sobre lo que sucede en el canal y de las decisiones programáticas que se han tomado durante su mandato con su sucesor, el abogado Jorge Carey, a quien también presentó frente a los productores ejecutivos del canal y a la comisión del Festival de Viña del Mar.

Carey, que proviene de VTR, se integra a CHV a partir del 3 de enero con más poder que el que tuvo Mandiola, ya que será presidente ejecutivo de la señal; Roost-Macías sólo se quedará hasta junio. La primera impresión que dejó es la de ser un hombre entusiasta y conocedor de la industria; el primer desafío, es recuperar el rating perdido.

En lo específico, deberá enfrentar algunas pruebas, como un Festival de Viña armado con menos presupuesto que otras ediciones (aún falta un artista anglo); la salida de un espacio emblemático como SQP en febrero; y el retorno al horario estelar de sus dos principales figuras, Rafael Araneda y Carolina de Moras, quienes vuelven con Quién dice la verdad y Fuego, bajo la misión de lograr mejores cifras en el prime de la señal.

La codiciada joya de la TV

Canal 13 No Aprende

Buscando señalEn agosto, el presidente de Canal 13, René Cortázar, decidió instalarse de manera permanente en la estación. Ese mismo mes desecharon la opción de abrirse a Bolsa.

Había una crisis a la cual hacerle frente. Los cambios en la industria y un exceso de optimismo le pasaron la cuenta a la señal, que ahora aspira a equilibrar sus cifras.

Por Gabriela Villalobos y María José Tapia

Imagen puzzle - nota intEl 26 de agosto de 2016, a las 13.00 horas, los socios de Canal 13 tomaron una decisión. En junta extraordinaria de accionistas, Rodrigo Terré, por Inversiones TV Medios, y Patricio Donoso, por la Universidad Católica, optaron por cancelar su inscripción en la SVS, transformando la sociedad anónima de abierta a cerrada.

La determinación no era antojadiza. Respondía a una medida que iba mucho más allá: si inicialmente los planes eran abrir el canal a la Bolsa —anuncio que se dio el 2013 con bombos y platillos—, hoy las condiciones que amparaban esa idea ya no estaban, confirma un conocedor de la decisión.

El sueño de transformarse en la primera estación televisiva en debutar en la plaza local quedaba en nada.

En agosto empezaron a fraguarse una serie de cambios al interior del canal que controla Andrónico Luksic con el 67% de la propiedad. Ese mes terminaron cuartos en audiencia y con pérdidas que se acrecentaban. Incluso TVN —que venía de una crisis profunda— los superó por lejos, quedándose con el segundo lugar de audiencia.

El presidente de la compañía, René Cortázar, se movió rápido y habilitó una oficina para instalarse de planta en la estación. El mandato fue claro: había que mejorar el rating y estabilizar los costos.

Dos meses después se comunicaba la salida de Cristián Bofill de la dirección ejecutiva, el ascenso de Alejandra Pérez a ese mismo cargo, y el despido de varios trabajadores, desvinculaciones que continúan hasta el día de hoy.

Agosto fue el emblema de la crisis del 13, canal que desde al arribo de Andrónico Luksic a la propiedad —en 2010— ha pasado por altos y bajos. Han sido seis años de un desempeño con débil consistencia que ahora ambiciona con estabilizar su señal. Las cifras al menos así lo muestran.

AÑOS DE ALTIBAJOS

Hace seis años, la entrada de Luksic había parecido salvadora. Hasta la fecha el canal llevaba una seguidilla de trimestres con pérdidas. Sin embargo, en tan sólo seis meses la mano empresarial parecía surtir efecto.

Al año siguiente, el canal finalmente logró cifras azules. El camino para llegar a un balance positivo no fue fácil. El monto destinado a remuneraciones —el mayor costo del canal— se bajó en un 10%, con una combinación de despidos y renegociación de contratos.

Con la entrada de los nuevos accionistas llegó la orden de incorporar contenidos más innovadores, sin descuidar la calidad ni alejarse demasiado de los valores tradicionales de la estación. El espíritu católico ya no sería el que llevaría las riendas al momento de decidir la parrilla. Así, se eliminó el mensaje religioso que se emitía tras el noticiero de la tarde, manteniendo sólo el comentario antes del cierre de transmisiones.

Al revés, entró el matinal Bienvenidos a cargo de Tonka Tomicic y Martín Cárcamo, que logró derrotar en rating al tradicional Buenos días a todos. En su propia trampa debutó un par de meses después, liderando en rating en un horario prime. Así, de permanecer inmóvil en el cuarto lugar en 2010, la estación llegó en diciembre de 2011 al primer puesto.

El rating promedio mensual subió de 6,3% a 7,7% y los ingresos por venta publicitaria se multiplicaron por seis, alcanzando los $58 mil millones, lo que llevó a la estación a reportar una ganancia de $2 mil millones. Toda una hazaña si la cifra se compara con las pérdidas por $5 mil millones de 2010, considerando el dólar de esos años.

Se descorcharon champañas y se celebró en grande. La fiesta continuó en 2012: las utilidades aumentaron a $7.800 millones. Al año siguiente las cifras continuaron azules, pero cayeron.

El balance venía con una advertencia. Las utilidades retrocedieron 7,6% pese a que los ingresos habían bajado apenas 2%. Sin embargo, los costos no habían logrado ajustarse al mismo ritmo. Al año siguiente esta tendencia les pasaría la cuenta.

El factor Mega

Hasta 2014 la industria de la televisión era una pelea entre dos. Según cuenta un conocedor de la industria, históricamente la torta publicitaria se disputaba entre dos canales.

En un momento fue TVN con Canal 13, y en otro la batalla fue entre la estatal y CHV. Sin embargo, Mega llegó a desordenar el tranquilo panorama de la industria.

Patricio Hernández, ex director de Programación de Canal 13, había llegado a fines de 2013 al canal controlado por el grupo Bethia e impulsó cambios profundos en la parrilla programática. El que tuvo —por lejos— el mayor impacto fue el estreno en marzo de 2014 de Las mil y una noches, la primera de una seguidilla de teleseries turcas que no sólo los llevó a cerrar el año en el primer lugar en audiencias, sino también a subir en 45% sus ingresos y a liderar en términos de ganancias en la industria. Pero, según comentan cercanos al negocio, el mayor golpe de Mega vino por el cambio que produjo en la manera en que los avisadores repartían sus dineros.

Promocionar marcas en el canal de Bethia resultaba mucho más eficiente, incluso en el segmento off prime. El precio que estaban dispuestos a pagar los avisadores se redujo drásticamente, lo cual se reflejó en el total de la inversión publicitaria.

Aunque los números ya venían cayendo hace años ante la entrada de nuevos tipos de medios, en 2014 la caída fue brutal. La torta se redujo en 19%, alcanzando los $242 mil millones, niveles que no se veían desde 2004.

El problema no fue sólo la caída en los ingresos de Canal 13. Los costos crecieron 15% durante 2014 y llegaron a una cifra récord de $77 mil millones, superando las ventas por $73 mil millones que registraba la estación. Según comenta un conocedor de los balances del canal, los buenos resultados de años anteriores impulsaron el gasto de la estación y llevaron a la compañía a construir una estructura pesada que no era lo suficientemente flexible para hacer frente al golpe que dio Mega. Las pérdidas por $20 mil millones que sufrió Canal 13 ese año parecían evidentes en este escenario.

La estación nuevamente sufriría un ajuste: en el transcurso de 2015 se volvió a reducir la planilla de trabajadores. A diciembre de ese año el costo total por concepto de remuneraciones cayó 20%, a $7 mil millones, con lo que se logró reducir las pérdidas en dicho año a $678 millones.

EXCESO DE OPTIMISMO

La idea no sólo era ser un canal de televisión que marcara pauta, el concepto de multiplataforma fue permeando toda la administración. La consigna “El 13 en todas partes” fue el eslogan de 2015. Así, a comienzos del año pasado, el canal decidió apostar fuerte por internet.

No sólo había que replicar las noticias que se transmitían en señal abierta, sino que se debían generar contenidos paralelos, por lo que se conformaron equipos con gerencias diferenciadas, editores, etc. Y la fórmula dio resultado. Si en diciembre de 2014 había 3,6 millones de navegadores únicos en los distintos portales vinculados a la estación, un año después la cifra más que se duplicaba, alcanzando los 7,5 millones. Y a junio de 2016, superaban los 10 millones.

En ese contexto se dio un paso más. Después que Luksic ingresó a la propiedad se compraron las radios Horizonte, Play y Oasis. Gran parte se financió con deuda, con lo que los pasivos financieros se multiplicaron por 12 durante el período de compras (2011 y 2013).

Pese a ello, en abril de 2015 debutó su proyecto radial más ambicioso: T13 Radio. De nuevo se crearon equipos y se armó toda una estructura que sustentara la nueva apuesta.

En un año elevó su rating un 270%, pasando de 2,4 puntos de audiencia a 8,9 unidades. Sin embargo, la agresiva apuesta radial aún no logra tener los réditos esperados, pese a la gran cantidad de recursos involucrados.

Todas las apuestas iban viento en popa, y los planes de crecimiento se sucedían. En 2013, la estación había acordado la compra del paño aledaño que ocupaba Chilevisión con miras a la expansión. Hasta hace cuatro meses, la estación de Turner pagaba un arriendo por permanecer ahí.

Ahora, el terreno está vacío y sin proyecciones de hacer algo. No hay recursos para ello. La crisis se avecinaba y se comenzaban a tomar decisiones un tanto erráticas.

AGOSTO NEGRO

El 26 de junio de 2016, Canal 13 marcó un rating histórico. La final de la Copa América Centenario —entre Chile y Argentina— llevó a la estación televisiva a tener 50,7 puntos de audiencia, con peaks de 60.

El campeonato de fútbol tuvo excelentes dividendos para la estación. De hecho, durante junio, el canal fue superado por apenas dos puntos por el líder, Mega, totalizando 9,2 unidades. Pese a ello, la firma no pudo capitalizar el éxito y comenzó a caer en rating, hasta quedar cuartos.

Fuentes al interior del canal señalan que el objetivo siempre fue empalmar el éxito de la Copa con el debut de la teleserie Preciosas. Sin embargo, el 27 de junio la nueva nocturna no estaba lista para salir al aire.

Partió más de un mes después, el 1 de agosto, intentando competirle al éxito que ya había ganado Señores Papis de Mega. Canal 13 perdió la pelea. Cercanos a la estación aseguran que si bien a la teleserie no le ha ido mal, el éxito estuvo lejos de lo presupuestado. En su primer capítulo quedó segunda tras Señores Papis, y hoy ni siquiera figura entre los diez programas más vistos del país.

Lo anterior, en un contexto en que TVN estaba ganando terreno con El Camionero y en que Mega estaba elevando su audiencia en el off prime, captando una mayor porción de la torta publicitaria. Altos ejecutivos de la industria aseguran que, además, el avisaje se redujo un 8%.

Todo estos hechos generaron una tormenta perfecta. En el segundo trimestre del año, las pérdidas llegaron a los $2.328 millones, siete veces más que los $326 millones que perdían entre julio y septiembre de 2015. Los ingresos, en tanto, se redujeron un 13% en el período.

Con este análisis se empezaron a tomar las duras decisiones. Lo primero: cambiar los equipos. Se despidió a Jaime de Aguirre, quien había llegado cinco meses antes a hacerse cargo de la dirección de Programación. Al interior del canal aseguran que su relación con Cristián Bofill nunca fue de las mejores.

Luego, el 1 de octubre, Bofill fue removido de la dirección ejecutiva, retornando a su cargo anterior: la dirección de Prensa. La subdirectora ejecutiva, Alejandra Pérez, asumió el principal cargo gerencial del canal.

bofill cortazarEn paralelo se contrató a la consultora Falcon para que hiciera un diagnóstico de la estación. Todo, en medio de rumores que hablaban y hablan de una posible venta del canal por parte de Luksic o el ingreso de un tercer socio.

Con todo, en septiembre el 13 redujo en un 40% los costos de la plana ejecutiva. Además, se produjeron ajustes de personal: si en octubre de 2015 había —entre señal abierta, el cable e internet— 964 trabajadores con contrato indefinido, en igual mes de 2016 llegaron a 929 empleados.

El mandato fue reducir los costos de manera importante, pero sin sacrificar a la audiencia. Dado ello, cambiaron programas, por ejemplo, movieron la teleserie Tierra Esperanza, reemplazándola por La pequeña casa en la pradera.

Y la apuesta fue exitosa. Después de varios fracasos en el intento por cubrir las 20.00 horas, ahora la serie de los 80 prácticamente duplica la audiencia que tenía la teleserie, entregándole un mejor piso al noticiero central.

“(La reestructuración) responde a la necesidad de ajustar la empresa a la nueva realidad de la industria de la televisión. En los últimos meses, volvimos a recuperar el segundo lugar en audiencia, que habíamos perdido.

Estamos adecuando los costos a este nuevo escenario económico de menor crecimiento, y a la nueva estructura competitiva en la industria”, explica la directora ejecutiva, Alejandra Pérez.
Otras fuentes del canal aseguran que los primeros ajustes permitieron reducir en dos dígitos los gastos en Administración y Ventas, y empezar rápidamente a mejorar en el rating.

En el intertanto, los despidos sumaban y seguían. Sólo esta semana sacaron a 20 personas del área de prensa, entre ello, parte del proyecto internet. En el sindicato explican que tal determinación respondió a los resultados de la auditoría de la consultora Falcon. “Estas medidas de la autoridad responden a consecuencias tardías de la mala administración anterior y de sus irresponsables y contradictorias decisiones que hoy perjudican a los trabajadores”, se lee en el comunicado.

Desde Canal 13, sin embargo, la mirada es distinta. “Ellos (Falcon) estuvieron involucrados sólo en la evaluación del área de administración y ventas. Realizaron estudios para re-dimensionarla”, explica Alejandra Pérez.

Sin embargo, no son pocos los empleados que perciben jugadas erráticas, con contrataciones que luego se deshacen en pocos meses o proyectos cuya apuesta inicial fue ambiciosa, y hoy se están acotando.

A inicios de este mes, los socios le inyectaron US$ 15 millones al canal para fortalecer a la empresa. Si bien el aporte fue hecho de manera proporcional por ambos socios: Andrónico Luksic (67%) y la Universidad Católica (33%), para el próximo año está fijada la opción que tiene la casa de estudios para elevar su participación al 50%.

Hoy no hay planes de hacer nuevos aportes. Ahora la estación intenta reducir sus gasto y ajustarse, de una vez por todas, a la nueva realidad. El próximo año aspiran así a estar al fin en punto de equilibrio y que la consistencia vuelva a ser parte de sus cifras.

Canal 13 US$ 15 millones

Luksic y la UC deciden inyectar US$ 15 millones

Los accionistas de la estación acordaron inyectar recursos para afrontar un tercer año con pérdidas.

Por Luis Mendoza


Los accionistas de Canal 13, empresa controlada y administrada por Andrónico Luksic (67%) y cuyo otro accionista es la Pontificia Universidad Católica de Chile (PUC), inyectaron $10.000 millones (casi US$15 millones) de capital a la estación televisiva, que se encamina a su tercer año de pérdidas.
Según un extracto oficializado a inicios de este mes de la junta extraordinaria de accionistas del canal, efectuada el 3 de octubre, sus integrantes Inversiones TV y Medios (Luksic) y la PUC, acordaron aumentar de $42.340 millones a $52.340 millones el capital en la empresa, mediante la emisión de nuevas acciones.
Estos recursos ya ingresaron a la caja del 13 y están siendo utilizados para dar continuidad al proyecto multimedial de la estación, señalaron en el canal.
Esta inyección de recursos se enmarca dentro del plan diseñado por el directorio de la estación que apunta a otorgarle viabilidad financiera, mediante la reducción de costos (ver recuadro) y el mejoramiento de la parrilla programática, que le permita elevar el rating y evitar que el 13 caiga al cuarto lugar de sintonía, pues hoy se mantiene segundo en rating comercial.
Estos cambios se vieron impulsados por los resultados del estudio encargado a la consultora Falcon, con el fin de reordenar los pisos corporativos y reducir el número de ejecutivos.
Al interior del 13 se informó que tras este aumento de capital no se consideran nuevas inyecciones de recursos, con lo que ahora queda continuar con la reestructuración de la empresa.
“Canal 13 actualmente cuenta con 1.200 empleados y con las cifras que está mostrando la industria de la televisión y sus proyecciones, las cifras no dan”, dijo una fuente de la estación.

Planes congelados

Un proceso en el que además permanecen congelados algunos proyectos, entre ellos la ampliación de las instalaciones de la estación al terreno contiguo que ocupaba Chilevisión (que ya se mudó a sus nuevos estudios en la ex Machasa) y por el cual el canal paga un contrato de leasing.

Y, además, completar la migración tecnológica a la Televisión Digital (TVD), proceso en el cual la estación vendió 28 antenas de transmisión a la empresa Torres Unidas (por unos US$ 4 millones) a cambio de un contrato de arriendo de espacios para sus transmisiones.
Así, la estación se apresta a cumplir su séptimo año bajo la gestión de Luksic y de cara a que se cumpla el plazo pactado entre el empresario y la PUC bajo el cual la casa de estudios podrá ejercer —en el primer semestre del 2017— una opción para recomprar acciones de la estación y llegar al 50% de su propiedad.

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Tercer año de pérdidas

Alto y bajos ha tenido Canal 13 desde que comenzó a operar su nueva estructura de propiedad, cuando Luksic adquirió el control por US$ 55 millones en 2010.
Tras la inscripción de la empresa como sociedad anónima abierta, registró ganancias por $7.192 millones en 2013, al año siguiente cerró con pérdidas por $19.953 millones y en 2015 reportó una merma de $678 millones.
Todo ello en medio de una industria alicaída y en la cual el triunfador hasta ahora ha sido Mega, del grupo Bethia.
Pero tras varios intentos de golpear el timón y proyecciones auspiciosas para 2016, Canal 13 no pudo revertir las malas cifras y al segundo trimestre del año mantenía pérdidas por $193 millones con proyecciones de cifras en rojo para el término del ejercicio, con una situación financiera que obligó al aumento de capital.
Un movimiento que, de paso, motivó la salida de Cristián Bofill de la dirección ejecutiva (siendo reubicado en la dirección de prensa) y la llegada al puesto de Alejandra Pérez, que pasó a depender directamente del presidente René Cortázar.

Reestructuración

Despidos en el área de prensa

Una serie de despidos de personal ha debido ejecutar Canal 13 durante este año, debido a la caída de sus ingresos por publicidad.
Últimamente se desvinculó a 20 periodistas y camarógrafos del área de prensa. Ya a fines de octubre la estación había desvinculado a 46 empleados vinculados, principalmente, al back office y con roles ejecutivos del canal.

Un proceso que podría continuar hasta ajustar la planta a las recomendaciones de la consultora Falcon, contextualizadas en el adverso panorama que han sufrido la mayoría de los canales de la televisión chilena.
En Canal 13, en los últimos 6 años, han pasado cinco personas por la dirección ejecutiva: David Belmar, Rodrigo Terré, Luis Hernán Browne, Cristián Bofill y ahora Alejandra Pérez.

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